Pussey!

Dan Pussey es el prototipo de freak de los cómics, uno de esos tarados que meten los tebeos en bolsas protectoras, un inadaptado de sexualidad disfuncional que acabará convertido en el dibujante estrella de Infinity Comics Group. Y es bien sabido que si hay algo más lamentable que un fanático de los cómics, eso es un dibujante de cómics montado en el dólar.

Pussey! es el cómic más cruel jamás dibujado sobre el mundo del cómic. Y es que este mundillo se venía mereciendo un repaso. Una mirada antropológica que llamase a las cosas por su nombre y pusiera sobre la mesa el patetismo de autores, lectores, editores, libreros y demás fauna que habita este gueto estúpido que más quisiera tener algo que ver con el arte.

Si tienes fantasías escapistas con hombres musculosos en traje de malla… ¡Lee Pussey! y dejarás de preguntarte por qué las mujeres no perciben tu hipersensibilidad!

Si eres un gafapasta estructuralista, posmoderno y molón… ¡¡Pussey! te ofrece la posibilidad de leer entre líneas como sólo tú sabes hacerlo!

 

Pussey!
Dibujo y guión: Daniel Clowes
64 páginas b/n

Mister Wonderful

Mister Wonderful es un cómic publicado por entregas en el Diario New York Times que narra la primera cita de dos personajes acomplejados, pusilánimes y ciclotímicos, como los que suele usar en sus obras.

La historia comienza con el protagonista, Marshall, un dibujante cuarentón, separado, sin hijos, sin demasiados amigos, que acaba de perder su trabajo, paranoico e inseguro que espera a su cita a ciegas en un café. Se trata de una joven incluso más paranoica e insegura que él. Lo que se avecina como un desastre, termina convirtiéndose en una gran noche. Sin duda la cita más divertida a la que hemos asistido en mucho tiempo, pero que también esconde muchas emociones y un sabor agridulce. Un cómic para disfrutar y pensar.

Mister Wonderful de Daniel Clowes, es otra joya de uno de los grandes del cómic actual gracias a obras como Gosth World, Ice heaven, Como un guante de seda forjado en hierro y Wilson.

 

Mister Wonderful
Dibujo y guión: Daniel Clowes
24 páginas color

Get Fuzzy

A contrapelo es una tira de prensa escrita y dibujada por Darby Conley y protagonizada por Rob Wilco, empleado en una agencia de publicidad, y sus dos mascotas antropomórficas: su gato Bucky Katt y su perro Satchel Pooch. Las personalidades de las dos mascotas ofrecen un interesante contraste. Bucky es un siamés egoísta y un tanto demente, y Satchel es un perro con un carácter amable y complaciente, sin ningún atisbo de maldad. Rob debe soportarlos o, mejor dicho, Rob y Satchel deben soportar el destructivo carácter de Bucky.

Get Fuzzy es una tira de prensa apropiada para todas las edades que funciona muy bien gracias a los peculiares caracteres de sus protagonistas, especialmente el del gato Bucky, que ha enganchado a un considerable número de lectores gracias a su vena perversa y un tanto demente.

Darby Conley es un autor norteamericano de cómics conocido por su serie Get Fuzzy, que comenzó a ser publicada en Estados Unidos en 1999. En 2002 ganó el premio de la National Cartoonist Society a la mejor tira de prensa y ha llegado a publicarse en más de 700 periódicos alrededor del mundo.

 

Get Fuzzy 1. El perro no es un juguete
Dibujo y guión: Darby Conley
128 páginas b/n

 

 

 

 

Get Fuzzy 2. Lógica difuzza
Dibujo y guión: Darby Conley
128 páginas b/n

 

 

 

 

Get Fuzzy 3. The Get Fuzzy Experience. Are You Bucksperienced?
Dibujo y guión: Darby Conley
128 páginas b/n

 

 

 

 

Get fuzzy 4. Proyecto de desastre
Dibujo y guión: Darby Conley
128 páginas b/n

 

 

 

 

Get Fuzzy 5. Di queesí
Dibujo y guión: Darby Conley
128 páginas b/n

Lloyd Llewellyn

Lloyd Llewellyn, subtitulado ‘Crímenes, marcianos y mujeres muy, muy salvajes’, recopila las historietas protagonizadas por el detective menos convencional del planeta, realizadas entre 1986 y 1988. Una serie que alcanzó los seis números antes de pasar a integrarse en las naturalezas desordenadas que habitarían las páginas de la revista Eightball.

En ‘Monstruos, fantasmas y más mujeres salvajes’ nuestro detective sigue embarcado en los casos sin resolver más demenciales que puedas imaginar. Extraterrestres, mujeres de grandes pechos, maníacos, beatniks caníbales (¡Eatniks!), monstruos prehistóricos… de todo y más.
Por si fuera poco, Lloyd Llewellyn dice odiar a la gente que no lee cómics, y en su experiencia vital acumula tópicos de serie B, de novela negra clásica y de ciencia-ficción de serie Z.

 

Lloyd Llewellyn 1
Dibujo y guión: Daniel Clowes
140 páginas b/n

 

 

 

 

 

 

Lloyd Llewellyn 2
Dibujo y guión: Daniel Clowes
180 páginas b/n

Ice haven

La pequeña localidad de Ice Haven es el típico pueblecito norteamericano de rectas calles pavimentadas y cháles aparcelados donde aparentemente nunca pasa nada digno de comentarse. Sin embargo, bajo esa pátina de civilización y monotonía bulle un mundo de emociones soterradas y dramas silenciosos, deseos reprimidos y obsesiones inconfensables protagonizadas por sus anodinos y convencionales habitantes.

El motor de toda la historia va a ser la desaparición de David Golderg. Es un suceso que ha conmovido a toda la población. El caso está siendo investigado por Mr. Ames cuya relación matrimonial sólo parece ir de mal en peor.

Clowes con parsimonia nos va guiando poco a poco a través de ese elenco coral de individuos inadaptados y extraños de diversa edad, sexo y condición a los que va presentando, desplegando progresivamente ante el lector sus interrelaciones para que este entienda la amplitud de sus pretensiones y contenidos al tiempo que incorpora una trama de suspense en torno al niño desaparecido que da hilazón al conjunto.

 

Ice haven
Dibujo y guión: Daniel Clowes
92 páginas color

El rayo mortal

El rayo mortal es la historia de Andy, un adolescente a quien su padre lega superpoderes, activados al fumar un cigarro —una de muchas genialidades de Clowes en este cómic—, y una pistola de aspecto absurdo que vaporiza a los seres vivos sobre los que es disparada.
Andy vive con su abuelo y es un paria en el instituto, y su mejor amigo es Louie, el único con el que comparte su secreto.

La idea surge de la fascinación de un Clowes adolescente por el cómic de superhéroes, concretamente por los de Steve Ditko, como él mismo ha reconocido. Y de hecho su influencia se deja notar en la composición de varias páginas y en la situación vital de Andy, que remite a Spider-man claramente.

The Death Ray se publicó en 2004 como el número 23 de Eightball, en formato de comic book, por tanto, aunque en 2011 fue reeditado como un libro.

 

El rayo mortal
Dibujo y guión: Daniel Clowes
44 páginas color

Los timadores

Wesley, víctima del rock’n’roll, aspira a tener un club en propiedad donde poder cantar sin que nadie le moleste.
Vincene es una chica en fuga peinada a lo garçon.
Dewey se dedica a trapichear y esta vez ha tenido un golpe de suerte.
Nala es la herramienta, la carnada, un punto de encuentro y tal vez algo más que un físico de los de parar el tráfico.
Éstos son nuestros protagonistas. Les une la frustración y la codicia.
Y un amuleto itinerante consagrado al dios iroqués del fuego.
Hay también constancia de doscientos mil dólares, en alguna parte. Y está la magia…
La consigna para la supervivencia es la habitual de la novela negra: no te fies de nadie.

Los timadores es una novela gráfica del más atrevido de los hermanos Hernandez. Una historia original e independiente pero también una veta excéntrica en la infinita saga de Palomar, ya que pone en escena una de las películas en que intervino Fritz, la hermanastra de Luba, durante su breve carrera como actriz de serie B.

 

Los timadores
Dibujo y guión: Beto Hernandez
136 páginas b/n

Hablando del diablo

Hay un mirón rondando el vecindario. Los testigos tienen versiones diferentes, pero en una cosa están todos de acuerdo: lleva una máscara del demonio.

Ésta es la historia de Val Castillo, una prometedora gimnasta con un extraño hobby: es el mirón secreto del vecindario. Al principio está sola en esto, pero cuando un amigo suyo descubre lo que está haciendo, se une a ella en el oscuro viaje de espiar y hacer descubrimientos sobre los vecinos, que quizá hubiera sido mejor que hubiesen permanecido ignotos. Especialmente los secretos que son amenazadores para los implicados, como Val espiando a su propio padre y a su madrastra en su dormitorio. Esta historia desemboca en un viaje mucho más oscuro que el que hasta el más cínico hubiese podido soportar.

 

Hablando del diablo
Dibujo y guión: Beto Hernandez
132 páginas b/n